CÓMO EVITAR LA PIEL SECA EN INVIERNO

El frío invierno plantean nuevos retos a nuestra piel. Si tu piel se sentía muy zen en verano, rápidamente se convierte en algo problemático en invierno. ¿A qué se debe y qué se puede hacer para combatir la sequedad cutánea en invierno?.

En verano nuestra piel se ve hidratada, más jugosa, con un brillo especial, sin embargo, con la llegada del invierno todo esto desaparece. Sabes de lo que te hablo y por eso has llegado hasta aquí. Desafortunadamente no hay una fórmula mágica para hacer que nuestra piel nunca se sienta seca y tirante durante el invierno, ya que hay muchas factores que pueden condicionarla, como por ejemplo, el lugar en el que vivimos, no es lo mismo vivir en un sitio con un porcentaje de humedad medio alto, que en un lugar con un clima más seco. 

Pero no desesperes porque siempre hay cosas que puedes hacer por tu piel en el día a día.

¿Por qué nuestra piel se seca tanto en invierno?

El frío, aparatos de aire y los continuos cambios de temperatura en exterior e interior hace que la función barrera de nuestra piel se resienta y se vea cada vez más seca. 

A temperaturas aproximadas de 8º Celsius bajo cero la piel produce cada vez menos grasa. Como resultado la piel se encuentra menos protegida frente a agentes externos tales como el frío y el viento, manifestándose en sequedad y comezón. 

En invierno, tu piel necesita un extra de mimos

La clave para deshacernos de la tan odiada sequedad es hidratar tu piel como se merece. Cremas con principios activos súper hidratantes y calmantes serán tus mejores aliados. 

La teoría la tenemos clara, vayamos a la práctica:

CARA:

  • Utiliza productos de limpieza e hidratación que contengan aceites hidratantes y calmantes.
  • Si vas a estar mucho tiempo fuera, utiliza protector solar de SPF 50+ y que, además, contenga principios activos antioxidantes.

CUERPO

  • Date duchas cortas y con agua templada.
  • Utiliza aceite corporales súper hidratantes y calmantes.
  • Protegete bien: gafas + gorros + guantes

GENERAL

  • Hidrátate bien
  • Presta especial atención al Omega-3 

Tu rutina de cuidado para el invierno

Muy importante: ten expectativas realistas. El invierno tu piel ahora se comporta de manera diferente. Menos mal que tod@s somos flexibles y nos acabamos adaptando con una rutina de día y otra de noche. Esto es mucho más importante de lo habitual en esta época del año porque tienes menos capacidad para hidratar tu piel durante el día.Veremos también cuidados especiales en caso de frío extremo.

Durante el día: lípidos protectores por la mañana

El ir y venir del calor al frío pone a prueba la piel de manera extrema. La mejor forma de evitarlo es con un bálsamo facial o, si te gustan los cuidados un poco más ligeros, un aceite facial nutritivo. Los lípidos que contienen este tipo de productos ayudan a cerrar los huecos de la barrera cutánea y a aislarla del frío. Aplica siempre el bálsamo y los aceites faciales sobre la piel húmeda. 

Y por la noche: máxima hidratación

Ahora puedes aprovechar muy bien la uniformidad de las temperaturas durante la noche para reponer tus depósitos de agua. Cool Off Face Moisturizer será tu gran aliado debido función súper hidratante, calmante y antioxidante. 

Cuidados especiales en temperaturas extremas:

Aunque no seas adicto al heliesquí, un día normal en las pistas o una excursión invernal son un reto para tu piel. El rostro está expuesto a un frío glacial durante horas. Ya sabíamos que en algún momento dejaría de engrasar, entonces, ¿qué hacer? Al igual que con el sol, la regla nº 1 es evitar la exposición, así que abrígate tu piel al máximo. 

En la montaña necesitamos doble protección: contra el frío y contra la radiación UV. Si quieres subirte a tus esquís por primera vez este invierno: ¡nunca, nunca, nunca olvides tu protector solar!

Así cuidamos nuestro cuerpo en invierno:

Cuando hace frío fuera, tendemos a ducharnos o bañarnos con agua muy caliente, lo normal para volver a entrar en calor. Sin embargo, estas duchas reponedoras pueden resultar algo  “agotadoras” para la piel porque se puede resecar en exceso. Una ducha tibia no demasiado extensa es más productiva. Además, hay que prescindir de los geles de lavado y aditivos de baño espumosos y, en su lugar, elegir cosméticos con tensioactivos suaves. El último paso será aplicar un aceite corporal sobre la piel aún húmeda, así fijarás la humedad y protegerás tu piel.

¿Qué hacer con las manos agrietadas en invierno?

Las manos son especialmente delicadas. Suelen estar a merced de las fluctuaciones de temperatura y del aire seco y, además, se lavan muy a menudo. ¿Tienes la sensación de que se agrietan cada vez más a pesar de la aplicación constante de crema? Probablemente se deba a que la crema de manos contiene emulsionantes. Éstos combinan el agua con los lípidos y hacen que la capa protectora de grasa de la piel se desprenda.  Así que justo cuando crees que necesitas cuidarte más, la barrera protectora se debilita poco a poco. Cámbiate a un bálsamo o pomada sin agua que apliques sobre la piel húmeda y deja que absorve bien. 

Pero, ¿Cuál es la dosis adecuada de productos más oleosos en invierno?

Aunque tu piel tolere productos de cuidado más ricos en aceites en invierno, no debes aplicarte aceites a cucharadas. Si te brilla la cara y se te pega la ropa, está claro que ha sido demasiado. Las pieles reaccionan de forma muy individual. Algunas pueden aguantar más, otras no necesitan tanto. Y demasiado bálsamo o aceite facial puede directamente “abrumarlas”.

Mi consejo: dosifica con moderación y tantea la cantidad adecuada. Solo escucha a tu piel y ver qué le sienta bien.

Con los cuidados adecuados, podrás disfrutar, por ejemplo, de una buena copa de vino al aire libre. El invierno también tiene su lado bonito.

#livewellinyourskin