El origen de HOH

el origen de HOH

Mi nombre es Ariana San Román, manchega de origen y madrileña de adopción. Mis obsesiones confesables: la cosmética responsable y el deporte.

El interés por la cosmética ha viajado conmigo desde siempre. Desde muy pequeñita siempre miraba cómo mi madre cuidaba su piel, sus rituales de limpieza y cuidado. Esto me ayudó a tener muy presente la idea de que el cuidado de la piel también formaba parte de llevar un estilo de vida saludable.

Sin embargo, las vueltas que da la vida, no empecé a interesarme más a fondo sobre la importancia de cuidar mi piel hasta hace unos años, allá por el 2007. Estaba atravesando una mala época emocional y todas esas emociones negativas se tradujeron en un brote de acné muy severo, del cual, gracias a la ayuda de buenos profesionales dermatólogos mi piel se recuperó e, invirtiendo mucha paciencia y cuidados, mi piel volvió a estar sana como una manzana. 

¿Por qué cosmética deportiva?

Desde ese momento no paré de leer, estudiar y formarme en las distintas áreas del sector cosmético: formulación, comunicación, desarrollo de producto y legislación cosmética.

Parte de mi formación y mi experiencia trabajando en el sector de la cosmética y la perfumería durante varios años me ayudaron a darme cuenta de la cantidad de dinero, a veces indecente, que las grandes compañías invierten en productos y campañas de marketing para hacer que tu piel se vea más joven,  sin celulitis y un sinfín de promesas incumplibles por parte de ningún cosmético. 

Comencé entonces a crear mis propias cremas. La razón fue que, después de probar tantas y tantas marcas de cosmética,  unas muy buenas y otras no tanto, me di cuenta que ninguna llegaba a satisfacer mis necesidades al 100%: o no me gustaba la textura, o no me gustaba la fragancia, y no digamos cuando quería conseguir algún producto cosmético natural y/u orgánico de cosmética deportiva, aquello se convertía en la búsqueda del santo grial, siempre tenía que recurrir a tiendas fuera de España y claro, terminaba dejándome una fortuna.

A todo esto hay que sumarle mi afición por el deporte. Después de mis rutinas  de entrenamiento, tocaba asistir a la oficina, reuniones, comidas y cenas. Nunca pude encontrar productos que calmaran mi piel para que no se viera enrojecida e inflamada.

Pronto empecé a compartir las cremas que hacía con mis amigos y familiares y veía que a ellos también les gustaban así que, poco a poco, comencé a investigar para poder hacer formulaciones en base a los pedidos que me iban haciendo.

Quiero y deseo compartir mi pasión por la cosmética deportiva.

A través de HOH quiero compartir mi filosofía de cosmética deportiva, ayudar a entender por qué cuidar nuestra piel igual que cuidamos nuestro cuerpo con la práctica de deporte, sea cual sea, puede hacernos sentirnos mejor con nosotros mismos. No queremos pieles perfectas, solo queremos pieles sanas y únicas.